lunes, 16 de marzo de 2009

Reportajes Colombianos


Riqueza hídrica que se desentona por la falta de agua potable

El Chocó es uno de los departamentos más grandes de Colombia, pero esto no lo hace menos vulnerable a los altos índices de pobreza en donde según el DANE, el 79,7% de la población del departamento tiene las necesidades básicas insatisfechas. Pese a esta desalentadora realidad, el Chocó es conocido por su riqueza en oro, platino, plata, caliza, molibdeno y cobre. Diversidad en flora y fauna, debido a que tiene una de las más altas pluviosidades del mundo.

Sin embargo, que se distinga en el mundo por su alta pluviosidad y que tenga como red hidrográfica a los ríos Atrato y San Juan; no hace al Chocó menos propenso de sufrir problemas hídricos y de salubridad.



Ante esta incomprensible realidad, Álvaro García Jiménez enviado especial de Noticias RCN hace un cubrimiento especial en el Quibdo, capital del Chocó, en donde sus habitantes llevaban 68 días sin agua.

Álvaro García Jiménez estuvo encada una de las situaciones que tuvieron que vivir los chocoanos por más de dos meses. Desde los experimentos caseros que se hacían para purificar el agua, hasta las enfermedades de tipo hídrico que se desataron por las condiciones de insalubridad del agua no potable que se usada.

A través de este cubrimiento se buscaba concientizar al Estado, de la situación precaria y de insalubridad que estaba aquejando a los habitantes chocoanos. Debido a esta causa RCN promovió una campaña, por así decirlo, a la que llamó “Por el agua de los chocoanos”.

Este cubrimiento de noticia fue galardonada por los Premios Nacionales Simón Bolívar de Periodismo. y sumado a esto la causa que estaba promoviendo RCN llegó a feliz término, gracias a la gestión que siempre logra el periodista a través de este tipo de denuncias. En donde son las mimas imágenes las que hablan por si solas y muestran la verdadera cara que se desentona tristemente con la realidad que se nos pinta.



viernes, 13 de marzo de 2009

Reportajes Colombianos

Periodista por siempre




Escribir largas columnas de opinión, editoriales impecables, artículos con temas de actualidad, crónicas de realidad social, reportajes de noticias con el ánimo de profundizar… no deberían ser el único ingrediente del quehacer periodístico. Hacer buen periodismo debe contribuir al cambio social y de algún modo a la paz. Pero, paradójicamente cumplir esta labor en un país como el nuestro, puede costar la vida.

Y es este punto en donde recuerdo con nostalgia el asesinato de Jaime Garzón Forero. Periodista y humorista colombiano. Asesinado el 13 de agosto de 1999 en Bogotá cuando se dirigía a su trabajo, la cadena radial Radionet donde tenía una sección en el noticiero y prestaba la voz de Heriberto de la Calle.

Hollman Felipe Morris fue galardonado por los Premios Simón Bolívar de periodismo 2004.en la modalidad Crónica o Reportaje con su trabajo El Caso de Jaime Garzón.

Morris siempre se ha caracterizado por un tipo de periodismo en donde siempre ha prevalecido la libertad de expresión, el derecho a la información, el fortalecimiento a la democracia y los derechos humanos. En cada uno de sus trabajos se muestra la cara no oficial que se oculta en nuestro país.

En su trabajo periodístico galardonado, Morris hace ver a Garzón como ese hombre que era capaz de unir a ricos y pobres, a través del periodismo y la faceta humorística que siempre utilizaba.

Durante la historia, nuestro país ha vivió dos de los magnicidio más recordados por su trascendencia política y social, el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán y de Luis Carlos Galán.

Morris se muestra muy reiterativo cuando precisa que lo sucedió no es más que un magnicidio que actualmente se encuentra impune, y no por falta de pruebas sino porque simplemente quiso dejarse la investigación de su asesinato en una sola dirección, Carlos Castaño líder de las AUC actor intelectual del asesinato.

En la producción se muestra varias veces las imágenes de una motocicleta blanca de alto cilindraje que tiene como intención comunicativa hacer ver éste detalle como dato clave dentro de la investigación. Que más tarde se convierte en el asunto desacertado del asesinato de Garzón; cuando María Amparo (testigo del DAS) aseguraba haber visto todo lo ocurrido el día del asesinato. Precisando la descripción de quienes conducían la motocicleta, pero su testimonio señalaba demasiadas incoherencias.

Morris no sólo recordó el testimonio de María Amparo. Fue mucho más allá porque reveló que lo afirmado era imposible. “desde un cuarto piso y en la posición diagonal que estaba no era posible ver todo lo que ella vio”

Más adelante lo reafirma, con las declaraciones del abogado y con imágenes de la audiencia de un nuevo testimonio en donde se desmiente lo dicho por María Amparo y se descubre nuevos por menores.

Lo destacable en el trabajo periodístico de Morris es que en ningún momento precisa o llega a una conclusión dentro de la investigación. Son las misma fuentes las que hablan por si solas y llevan el curso del caso. Por lo tanto no hay sesgo en la información.

El Caso de Jaime Garzón, logró hacer ver a este periodista y humorista como un puente de verdad para muchos y un obstáculo político para pocos. Él sabía que iba a morir y vivió durante una semana la zozobra de saberlo. Murió en su oficio y por su oficio.

Ahora, Hollan Morris invita a iniciar un proceso de conciliación y verdad evitando a toda costa que magnicidios como estos queden impunes y al olvido de la memoria muchos.

viernes, 27 de febrero de 2009

Reportajes Colombianos

Bajo la melodía de nuestras raíces culturales

Entre cantos, tambores y marimbas se prende el regodeo del pacifico colombiano. Todo lo que empieza con un leve sonido, luego se hace música que resuena en el espacio y es capaz de colonizar mundos y transformar el sentido de los lugares donde llega.

Todo este resonar musical lo muestra Mario Alberto Aguado galardonado con el premio Simón Bolívar, en la modalidad televisión en su emisión cultural “Sesión libre” del programa “Nuestra herencia” del canal Telepacifico.

En cada una de las imágenes propuestas se puede percibir la energía de los que hacen posible “Golpe de Ampora”; un grupo del pacífico colombiano que le canta a las tradiciones y al sentir afrocolombiano.

El litoral del pacifico es una de los regiones más vulnerables de Colombia, pero esto no la ha hecho menos desarraiga de su legado y riqueza cultural; manifestaciones que se ven reflejadas en la historia musical de sus embajadores culturales.

Desde la época de la colonización los españoles impusieron en nuestro país otra cultura, que entorpeció el desarrollo de nuestras raíces culturales. Y es a partir de ésta imposición cultural que nace la necesidad de rescatar los valores, las raíces, los estilos y las culturas musicales autóctonas del Litoral Pacífico.

Sesión libre es sólo una muestra de las tantas producciones culturales que se encuentran dentro del programa “Nuestra herencia” que se transmite los miércoles y sábados en horas de la tarde por el canal Telepacifico.

En cada una de sus escenas se destaca la pasión por ritmos autóctonos cargados de ancestralidad y fulgor.

Las cámaras ponen su atención en las manos que febrilmente siguen el compás de una tambora, una marimba… o un saxo… pero también se apoderan de los rostros que espontáneamente divulgan letras de canciones que por arte de magia, se incorporan en el contonear de aquellas caderas negras.

No cabe duda que cada ritmo nos recuerda las raíces negras impregnadas en nuestra cultura, y que no importa, si somos del norte, del oriente, del sur, de la zona andina o de cualquier otro punto olvidado de nuestro país; siempre llevaremos, a pesar de las diferencias, el alma ancestral del litoral pacifico.

viernes, 20 de febrero de 2009

Columna de opinión

Ellos también viven

El sida es una de las enfermedades de transmisión sexual y congénita que más ha preocupado a las Naciones Unidas y al Consejo de Derechos Humanos, que en conjunto con sus distintos Comités trabajan por asegurar la plena efectividad del derecho a ser tratados iguales y al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental.

Sin embargo, en contraste a estas posiciones, se encuentran las de aquellos que piensan que el Sida es sinónimo de exclusión y de detrimento en cuanto a las personas que padecen esta condición.

Cada primero de diciembre se conmemora el día mundial De lucha contra el Sida. Una iniciativa lanzada en 1997 por ONUSIDA (Programa Conjunto de las Naciones Unidas para el Vih y Sida) y que es liderada por una gran alianza conformada por organizaciones de la sociedad civil; quienes ante los niveles altos de discriminación en nuestro país luchan por abolir la estigmatización que existe por parte de nuestra sociedad hacia personas con VIH.

El Vih es una enfermedad que en el momento de contagiar no tiene en cuenta: condición social, color, raza, religión, ni mucho menos líneas ideológicas. Pero también es cierto que la discriminación y todos los perjuicios morales que existen a su alredor aún prevalecen en las mentes de un tipo de sociedad como la nuestra.

Y a todo esto, lo que la gente ignora es el daño que está causando al avance sano de las estrategias que se están liderando frente al tema.

Esta actitud arrogante, sólo está generando un obstáculo latente en la construcción de pensamiento preventivo en cuanto a las personas que padecen Vih.

Y como si fuera poco están desalentando al gobierno para que éste no tome pronta conciencia de lo significa padecer Sida y por tanto no busque apoyo para proteger y tratar este tipo de enfermedad.

Lo paradójico en esta problemática es que cada vez más personas, a pesar de las campañas y estrategias de comunicación que se hacen en todo el país incentivando a la protección sexual con el uso de condón, la invitación a la práctica de la prueba de Vih y a la desestigmatización del padecimiento de esta enfermedad, los índices de epidemiología señalan que cerca de 20 mil personas se están realizando tratamiento contra esta enfermedad y se estima que hay aproximadamente 120 mil personas infectadas en el país (cifras de Organización Panamericana de la Salud).

Ante estas cifras pienso que más allá de la cantidad lo significativo es que los colombianos enfermos hoy en día con Sida, deben empezar desde ya a vivir, a reconocer y a enfrentar su condición.

Y en cuanto a aquellos con vida sexual activa, pienso que es responsabilidad de cada uno practicarse una prueba de Vih y seguir un tratamiento pertinente en el caso de salir positivos.

Es por esto que se hace a priori empezar a creer que para quienes padecen ésta enfermedad las esperanzas no se han acabado… por el contrario acaban de iniciar. Y tal como lo dice Juan Carlos Riazgo, portador de Vih, en su libro “En el laberinto de la esperanza” – el sida destruye el cuerpo, pero fortifica el alma-



viernes, 13 de febrero de 2009

Columna de opinión

Prevenir antes que volver a lamentar

Al parecer las leyes que hay en nuestro país y me refiero en este punto a los artículos 159 y 160 de la ley 685 de agosto 15 de 2001 plasmadas en el Código de Minas, que sancionan penalmente la explotación de minas ilegales o minas sin rostros, como prefieren llamarle algunos, no están causando mayor cuidado a los propietarios de este tipo de terrenos en donde se extraen minerales, como el oro, de manera ilícita e irresponsable.

Sin embargo, lo contradictorio de ésta situación es la actitud renuente de los barequeros a dejar su oficio que por años han desempeñado para subsistir con sus familias. Estos hombres y mujeres no ignoran el riesgo al que se exponen con ésta actividad y poco les importa. Es como si estuvieran preparados para cualquier infortunio.

Y en cuanto a los directos responsables de que estas personas continúen sus labores de manera imprudente, la situación se pone aún peor. Por un lado porque sus terrenos de explotación no están amparados por el Estado y la autoridad minera, avalando así su funcionamiento a nivel técnico y ambiental; además de garantizar a los barequeros que laboran en sus terrenos seguridad social.

En esta instancia quiero recordar con tristeza lo ocurrido el 1 de noviembre del año 2001, cuando a las 5:40 de la mañana por las malas condiciones climáticas y sí, también de hecho por los peligros a los que se exponen día a día muchos barequeros, un talud de tierra terminó con la vida de más de 100 hombres y niños al venirse abajo.

Ésta tragedia recordada por muchos es considerada como una de las mayores tragedias naturales en la historia del departamento de Caldas.

La mina El Callao ubicada en el municipio de Filadelfia, fue testigo de cómo la tierra se ingestó a muchos de los mineros que ese día iban ha trabajar como cualquier otro.

Esta clase de tragedias van a seguir sucediendo y sólo terminaran hasta el día en que los titulares de terrenos clandestinos de explotación minera legalicen sus actividades y permitan a su vez que estos hombres que han dedicado su vida a buscar oro con sus propias manos, lo sigan haciendo, pero esta vez con todas las garantías.

Además, este tipo de situaciones no dejaran de suscitarse sólo hasta que estos humildes mineros terminen teniendo conciencia del riesgo de su oficio. Y así borren para siempre la historia en donde no son sinó las victimas de los verdaderos responsables.


viernes, 6 de febrero de 2009

Columna de opinión

Es posible rescatar la memoria

Son más de 20 años durante los cuales de Radionovela no se volvió a escuchar, pero también es cierto que a raíz de su caída, originada en gran parte por la evolución de la tecnología, y me refiero a la aparición de la televisión en nuestro país en los 50, surgieron nuevos géneros, como el teatro y más tarde la telenovela.

La radionovela fue un género que alcanzó gran aceptación en el público, especialmente entre las amas de casa, quienes registraban altos índices de audiencia.

Y tal como lo describe Antonio Pardo García, periodista radial de RCN en su crónica “La épica de la radio”, la radionovela era el teatro de la imaginación en donde cada sonido se hacia mágico a los oídos del oyente.

Fueron muchas las producciones radiales que se hicieron famosas entre los radioescuchas. Radionovelas que trataban de amor, drama, aventura, realidad y ficción.

Lucy Colombia es considerada leyenda de la radio de todos los tiempos.

Esta locutora y actriz se inició en la radio en el 59, haciendo parte del elenco de Todelar radio, con quienes hizo importantes proyectos en radionovela, como Sangre de ébano’, ‘Un tal Inocencio’ y ‘Dulce veneno’.

Uno de los personajes más recordados, sin duda, es Kalimán, el hombre increíble. Representado por Gaspar Ospina, el galán de las novelas de radio de esa época.

Gaspar Ospina realizó varios trabajos en radio y su trabajo como actor radial lo convirtió en uno de los mejores exponentes en esta clase de arte.

Hablar de radionovela es definitivamente recordar esa época en donde las grabaciones se hacían en vivo y no había espacio para la equivocación.

Para esa época no se contaba con los recursos necesarios, y por eso el arte de improvisar se convirtió en la tarea de todos días.

Actores radiales, como Manuel Pachón, recuerda anecdóticamente la ambientación creada por el sonidista.

En esa época no se contaba con la tecnología necesaria para representar una pisada, el sonido de una puerta que se abre, el sonido del viento, todo era invención de la creatividad.

La radio novela se convirtió en esa fábrica de sueños, a través de la cual se recreaba el oyente.

Es lamentable que este género, haya desaparecido de la programación de nuestra radio; sin embargo vale preguntarnos si es posible rescatar lo que queda aún en la memoria de nuestros abuelos.

martes, 11 de noviembre de 2008

Opinión


El espacio público es considerado como el escenario por excelencia de la interacción social. Aquí, la necesidad de satisfacer las necesidades colectivas se vuelve una lucha individual, en donde los intereses de unos no se acoplan con la realidad de otros.


Transitar por las calles nos sumerge inconcientemente en ese contexto social, que cada vez más se apropia de nuestro ser cultural; y es así como cada paso se vuelve tangible en un espacio exterior y nos convierte en seres socializadores, constructos de una misma cultura e identidad urbana.


Hoy en día es evidente que en la ciudad ha dejado de funcionar armónicamente este espacio de interacción social, para convertirse en sinónimo de abandono e irrespeto; porque simplemente se está cayendo en la falacia de pensar al espacio público como los andenes de la ciudad.


Lamentablemente este es el panorama que se ha fijado erróneamente en cuanto al concepto de espacio público. Sin embargo, el sólo hecho de pensarlo como el paisaje urbano, en el cual muchas veces sin planeación se crea espacios para caminar, conducir o simplemente establecer puntos de encuentro y participación nos coloca virtualmente en otra postura, que aunque asociada con movilidad le ha dado ese toque de transitabilidad a la hora de recorrer las calles o simplemente parar en un punto de encuentro como un espectador mas.


Cuando un individuo crea y moldea un espacio efímero dentro de un contexto urbano, también debe considerarse como espacio publico. Pero lamentablemente cuando se trata de establecer normas que lo regulen sólo se piensan en andenes, como si los únicos espacios de socialización y de cultura fueran los andenes.


Pienso que es hora de romper ese paradigma social y urbano que existe alrededor de este concepto; y pienso es necesario empezar a crear nuevos espacios virtuales que nos transporten a nuevas formas de ver al espacio publico, como un espacio de culturización e identidad social.