Interés sobre información
En pleno siglo XXI y aún no es claro la libertad de expresión en el periodismo de opinión. Esto suena redundante, pero para muchos “libertad de expresión” y “periodismo de opinión” son términos que discrepan entre si. El 8 de octubre la reconocida columnista, Claudia López fue despedida por el periódico El Tiempo, por estas mismas discrepancias. En otras palabras, ella pecó por decir la verdad con independencia.
“La calidad periodística de EL TIEMPO está cada vez más comprometida por el creciente conflicto de interés entre sus propósitos comerciales (ganarse el tercer canal) y políticos (cubrir al Gobierno que otorga el canal y a su socio en campaña) y sus deberes periodísticos”, fueron una de las aseveraciones de López, en su columna “Reflexiones sobre un escándalo”, acerca del tratamiento sesgado que se le está dando a la información en El Tiempo.
Claudia López, Foto tomada de Semana.com
En cada uno de las declaraciones de la columnista se pone en tela de juicio la conducta informacional de éste importante medio. López realiza un contundente análisis, en cuanto al manejo periodístico que se le dio a lo sucedido con Agro Ingreso Seguro y la intervención de Juan Felipe Arias, cuando ejercía el cargo de Ministro de Hacienda. La columnista muestra detalle a detalle el porque de sus afirmaciones y postura frente al caso AIS.
Después de lo sucedido, los interés políticos y económicos de este órgano de información, han quedado revelados a luz publica.
Pero, hasta dónde puede llegar el poder de la CENSURA de periódicos como el tiempo, sobre el derecho que tenemos los periodistas de informar con independencia y veracidad. Es que nuestro deber no termina con la publicación de una nota, un artículo, una columna, o cualquier otro escrito de carácter periodístico. Nuestro deber es con la sociedad y con su derecho de ser informados con calidad y responsabilidad. Sin embargo, los dueños de estas empresas mediáticas, mantienen intereses políticos y económicos, por encima de la verdad.
Me atrevo a decir que la mayoría de las publicaciones escritas que existen en nuestro país, están influenciadas por un corte político y económico, que no deja que el ejercicio periodístico fluya de manera ética e independiente; y es en este punto entonces, en donde la información pasa de un eje imparcial a uno sesgado.
Lamentablemente esta es la realidad y el panorama en el que debemos aprender a sobrevivir los periodistas. Los casos de censura, de hecho, seguirán dando de que hablar y nuestro interrogante seguirá siendo siempre el mismo ¿Cómo pretender manejar la información en un medio que tiene como eje transversal los interés políticos y económicos? O más bien, ¿cómo quieren los medios, como EL Tiempo, que un periodista bajo principios de verdad, maneje la información?
No es mejor, que sean los mismos lectores los que decidan que tipo de información esperan leer de un medio informativo; y que no solamente sus opiniones sean usadas para inducir y fabricar información conveniente; tal como lo hizo El Tiempo, en un foro a sus lectores en el que preguntaba si debía Andrés Felipe Arias renunciar a su precandidatura por el escándalo de corrupción en Agro Ingreso Seguro. Estas fueron algunos de los argumentos de Claudia López para defender su postura y revelar que El Tiempo está perdiendo su calidad periodística al sesgar la información de sus investigaciones.
Lo cierto en todo esto es que los periodistas deberíamos trabajar en conjunto por la libertad de expresión, sobre todo en el género de opinión, que requiere de veracidad e imparcialidad. Y en cuanto a los medios, que aún no entienden el papel de la ética en esta profesión, deberían empezar a hacer una rigurosa evaluación de la clase de información que esperan publicar diariamente en sus páginas, porque de esto depende la formación de públicos o de opinión publica, que tienen bajo responsabilidad y por supuesto, de la fidelidad que buscan en sus lectores, para conseguir reconocimiento y lucro.
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