viernes, 13 de febrero de 2009

Columna de opinión

Prevenir antes que volver a lamentar

Al parecer las leyes que hay en nuestro país y me refiero en este punto a los artículos 159 y 160 de la ley 685 de agosto 15 de 2001 plasmadas en el Código de Minas, que sancionan penalmente la explotación de minas ilegales o minas sin rostros, como prefieren llamarle algunos, no están causando mayor cuidado a los propietarios de este tipo de terrenos en donde se extraen minerales, como el oro, de manera ilícita e irresponsable.

Sin embargo, lo contradictorio de ésta situación es la actitud renuente de los barequeros a dejar su oficio que por años han desempeñado para subsistir con sus familias. Estos hombres y mujeres no ignoran el riesgo al que se exponen con ésta actividad y poco les importa. Es como si estuvieran preparados para cualquier infortunio.

Y en cuanto a los directos responsables de que estas personas continúen sus labores de manera imprudente, la situación se pone aún peor. Por un lado porque sus terrenos de explotación no están amparados por el Estado y la autoridad minera, avalando así su funcionamiento a nivel técnico y ambiental; además de garantizar a los barequeros que laboran en sus terrenos seguridad social.

En esta instancia quiero recordar con tristeza lo ocurrido el 1 de noviembre del año 2001, cuando a las 5:40 de la mañana por las malas condiciones climáticas y sí, también de hecho por los peligros a los que se exponen día a día muchos barequeros, un talud de tierra terminó con la vida de más de 100 hombres y niños al venirse abajo.

Ésta tragedia recordada por muchos es considerada como una de las mayores tragedias naturales en la historia del departamento de Caldas.

La mina El Callao ubicada en el municipio de Filadelfia, fue testigo de cómo la tierra se ingestó a muchos de los mineros que ese día iban ha trabajar como cualquier otro.

Esta clase de tragedias van a seguir sucediendo y sólo terminaran hasta el día en que los titulares de terrenos clandestinos de explotación minera legalicen sus actividades y permitan a su vez que estos hombres que han dedicado su vida a buscar oro con sus propias manos, lo sigan haciendo, pero esta vez con todas las garantías.

Además, este tipo de situaciones no dejaran de suscitarse sólo hasta que estos humildes mineros terminen teniendo conciencia del riesgo de su oficio. Y así borren para siempre la historia en donde no son sinó las victimas de los verdaderos responsables.


4 comentarios:

GIOVANNIMH dijo...

muy buena consulta de otros tópicos que rodean al hecho, ademas de las leyes que allí referencia, es un dato importante para soportar lo dicho, lo que si reclino es el titulo, puesto que es, practicamente una frase de cajon. pero en finm, es un escrito bueno

pipebp dijo...

Muestra una especie de denuncia con respecto a la explotación de minas en Colombia, y que se debe hacer para prevenir tragedias como la mencionada, a la vez q da a conocer la realidad de esta gente que trabaja en estas minas, q la mayoría es pobre pero q necesita de esto para poder sobrevivir en un país de pocas oportunidades

AnItA dijo...

la critica es el elemento especial de la columna cada oracion muestra una realidad a traves de la mezcla de generos periodisticos muy bien...

Jhon Mueses dijo...

Ginna... Me gusta del articulo, especificamente en lo puntal que eres en los codigos, sitios y demas. Justificas lo que dices. Llamas a la reflexion, no muestras como culpable a los mineros, quienes son las victimas de todo esto y muestras concientizacion al tomar el tema desde el punto de vista humano y de necesidad - pobresa en la que esta sumergida esta gente.

JHON MUESES