viernes, 27 de marzo de 2009

Reportajes Colombianos

Extradición: Arreglo político o legítima justicia


No cabe duda, que desde el momento en que se aprobó el Tratado de Extradición con los Estados Unidos en el gobierno de Julio Cesar Turbay Ayala en 1980, Colombia emprendió una de las más duras y oscuras batallas en contra del narcotráfico.

Este fenómeno empezó a tomar fuerza en los años cuarenta con su producción y consumo, debido en gran parte a que en esa época no se le prestaba la atención necesaria para evitar su expansión y mutación.

El narcotráfico no ha sido más que la solución conveniente a un problema socioeconómico que por años ha existido y ha sido marcado por la brecha económica que lamentablemente vive en un país como el nuestro. Donde los pobres son cada vez más pobres y los ricos cada vez más ricos.

En Colombia la Penitenciaria de Combita Boyacá, es el escenario de aquellos ciudadanos que esperan ser extraditados a los Estados Unidos por narcotráfico.

Herbin Hoyos Medina es uno de los pocos periodistas aguerridos que existe en nuestro país. Es reportero de guerra y especialista en Conflictos Internacionales. Creador y director del proyecto “Las voces del secuestro”


Hoyos Medina fue galardonado por los Premios Nacionales de Periodismo Simón Bolívar en el año 2007, en la modalidad Radio con su programa “usted también puede ser victima de las trampas de la DEA”. En esta producción radial es evidente la audacia de este periodista al infiltrar un teléfono móvil a un lugar donde el ingreso de la prensa es imposible.

En total fueron 14 los presos entrevistados y en cada una de sus historias se percibe la injusticia que tras las rejas están viviendo. Cuando hablo de injusticia me refiero a que muchos de ellos serán extraditados a los Estados Unidos, bajo cargos que no se legitimizan para un proceso como este.

Todos los reclusos concuerdan cuando dicen que la DEA llevo a cabo un entrampamiento en contra de ellos gracias a la colaboración del informante Álvaro Dangón Lacutir oriundo de Barranquilla. Quien ofrecía servicios de lavado de activos y facilitaba envió de drogas a los Estados Unidos y de esta manera atrapaba a cuanto incauto aceptara hacer negocios con él.

Estos colombianos admiten haber cometido un delito, pero protestan, detrás de las rejas de ese campo de concentración como ellos lo llaman, que su condición jurídica no da para una extradición, pero si para pagar una pena justa en Colombia.

Recordemos que años atrás el presidente Betancur se negó a extraditar a nacionales por motivos de soberanía. Hoy en día la extradición ha sido la solución más conveniente e inmediata para solucionar el problema del narcotráfico; sin embargo, se está olvidando su verdadero sentido y por tanto violando el debido proceso.

Para los 155 ciudadanos colombianos que se encuentran recluidos en la Penitenciaria de Combita Boyacá la extradición es una decisión injusta, porque sencillamente “ningún extraditable en Colombia tiene derecho a defenderse ante ninguna autoridad” y, es más, coinciden cuando dicen “todo es un arreglo político entre gobernantes de turno en donde nosotros somos el pago del famoso Plan Colombia”


lunes, 23 de marzo de 2009

Reportajes Colombianos

Orlando Cabrera un colombianos que muestra la otra cara de la moneda



Los noticieros colombianos muestran a diario escenas de horror y violencia, que después de todo se convierten en la excusa perfecta para que la opinión pública internacional se alarde pensando herradamente, que nuestro país es un territorio de narcotráfico y violencia.

Es cierto que Colombia ha pasado por momentos patéticos y que hemos sido testigos del dolor de nuestros compatriotas, pero también recordemos que, sonreímos ante las dificultades, ¡y eso!, a pesar de la incertidumbre que nos hostiga y nos deja incrédulos a la posibilidad de soñar paz.

Pienso, que es momento de levantar la barbilla tan alto como fuera posible porque a pesar de las verdes y las maduras que hemos pasado, los colombianos seguimos dando de que hablar, y no estoy hablando precisamente de violencia. Por eso me atrevo a decir: colombiano que se respete…hasta en el lugar más recóndito del mundo llega a colonizar sus raíces y a jugársela toda por conseguir un mejor mañana.

Orlando Cabrera hace parte de esos colombianos que se la juegan toda por nuestro país. Jeniffer Zamudio Gonzáles del programa televisivo Lechuza se entrevistó con este deportista cartagenero y fue galardonada por los Premios Nacionales de Periodismo Simón Bolívar en la modalidad Emisión Deportiva; en donde esta periodista deja ver la otra faceta de Cabrera, bajo la pregunta ¿Quién es Orlando Cabrera?

En la producción periodística se ve a Cabrera desde sus inicios hasta lo que es hoy, uno de los más codiciados beisbolistas por las grandes ligas en Estados Unidos. Hizo parte de los Medias Blancas de Chicago y de otras importantes ligas que lo convirtieron en el director de orquesta como él dice sentirse dentro de su equipo “todas las señas pasan por donde mi. Yo decido que hacer y que no”

Cabrera fue ganador del Guante de Oro de la Liga Nacional en el año 2001, siendo jugador de los Expos de Montreal.

Pero, esto no es todo en la vida de Orlando Cabrera, porque este deportista cartagenero no sólo ha ascendido profesionalmente, sino que también es entrenador de su propia academia de béisbol en Cartagena, en donde enseña a 155 pequeños a convertirse en grandes beisbolistas como él.

Desde pequeño dejó su deporte favorito: el basketball para empezar a incursionar en el Béisbol, un deporte que, por ciento, en nuestro país no tiene la suficiente voz, a excepción de ciudades como Cartagena que tienen influencia en su práctica. Es más, me atrevería a decir que es la cuna de los grandes beisbolistas colombianos, que en el exterior son reconocidos y amados por sus victorias

Su padre un entrenador de béisbol y su madre una aficionada a morir de este deporte Fue así como nació la fiebre por aprender a jugar béisbol. Entrenaba cada vez que podía, pero no descuidaba su estudio. Siempre soñó con ser un ingeniero pesquero, pero estando en la Universidad le propusieron un contrato verbal nada despreciable, que el acepto inmediatamente.

Jeniffer Zamudio Gonzáles busca mostrar a este deportista no sólo como al exitoso beisbolista, sino como ese cartagenero que creció y se hizo grande en Calle Ancha, el barrio que lo vio nacer.

A Orlando Cabrera los triunfos no lo han cambiado, sigue siendo el mismo, pero con la diferencia de que hoy en día para el tráfico, se toma fotos, firma autógrafos y es el ídolo de niños y en el ejemplo de grandes.

Este deportista colombiano es la muestra viva de que en nuestro país no sólo se respira injusticias, malos ratos y hasta momentos que no quisiéramos volver a vivir. Así que, no pensemos que Colombia es un país que ha dejado de soñar, porque hombres como éste nos recuerda que los colombianos podemos seguir dejando huellas de paz y reconocimiento en cualquier lugar del mundo.


lunes, 16 de marzo de 2009

Reportajes Colombianos


Riqueza hídrica que se desentona por la falta de agua potable

El Chocó es uno de los departamentos más grandes de Colombia, pero esto no lo hace menos vulnerable a los altos índices de pobreza en donde según el DANE, el 79,7% de la población del departamento tiene las necesidades básicas insatisfechas. Pese a esta desalentadora realidad, el Chocó es conocido por su riqueza en oro, platino, plata, caliza, molibdeno y cobre. Diversidad en flora y fauna, debido a que tiene una de las más altas pluviosidades del mundo.

Sin embargo, que se distinga en el mundo por su alta pluviosidad y que tenga como red hidrográfica a los ríos Atrato y San Juan; no hace al Chocó menos propenso de sufrir problemas hídricos y de salubridad.



Ante esta incomprensible realidad, Álvaro García Jiménez enviado especial de Noticias RCN hace un cubrimiento especial en el Quibdo, capital del Chocó, en donde sus habitantes llevaban 68 días sin agua.

Álvaro García Jiménez estuvo encada una de las situaciones que tuvieron que vivir los chocoanos por más de dos meses. Desde los experimentos caseros que se hacían para purificar el agua, hasta las enfermedades de tipo hídrico que se desataron por las condiciones de insalubridad del agua no potable que se usada.

A través de este cubrimiento se buscaba concientizar al Estado, de la situación precaria y de insalubridad que estaba aquejando a los habitantes chocoanos. Debido a esta causa RCN promovió una campaña, por así decirlo, a la que llamó “Por el agua de los chocoanos”.

Este cubrimiento de noticia fue galardonada por los Premios Nacionales Simón Bolívar de Periodismo. y sumado a esto la causa que estaba promoviendo RCN llegó a feliz término, gracias a la gestión que siempre logra el periodista a través de este tipo de denuncias. En donde son las mimas imágenes las que hablan por si solas y muestran la verdadera cara que se desentona tristemente con la realidad que se nos pinta.



viernes, 13 de marzo de 2009

Reportajes Colombianos

Periodista por siempre




Escribir largas columnas de opinión, editoriales impecables, artículos con temas de actualidad, crónicas de realidad social, reportajes de noticias con el ánimo de profundizar… no deberían ser el único ingrediente del quehacer periodístico. Hacer buen periodismo debe contribuir al cambio social y de algún modo a la paz. Pero, paradójicamente cumplir esta labor en un país como el nuestro, puede costar la vida.

Y es este punto en donde recuerdo con nostalgia el asesinato de Jaime Garzón Forero. Periodista y humorista colombiano. Asesinado el 13 de agosto de 1999 en Bogotá cuando se dirigía a su trabajo, la cadena radial Radionet donde tenía una sección en el noticiero y prestaba la voz de Heriberto de la Calle.

Hollman Felipe Morris fue galardonado por los Premios Simón Bolívar de periodismo 2004.en la modalidad Crónica o Reportaje con su trabajo El Caso de Jaime Garzón.

Morris siempre se ha caracterizado por un tipo de periodismo en donde siempre ha prevalecido la libertad de expresión, el derecho a la información, el fortalecimiento a la democracia y los derechos humanos. En cada uno de sus trabajos se muestra la cara no oficial que se oculta en nuestro país.

En su trabajo periodístico galardonado, Morris hace ver a Garzón como ese hombre que era capaz de unir a ricos y pobres, a través del periodismo y la faceta humorística que siempre utilizaba.

Durante la historia, nuestro país ha vivió dos de los magnicidio más recordados por su trascendencia política y social, el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán y de Luis Carlos Galán.

Morris se muestra muy reiterativo cuando precisa que lo sucedió no es más que un magnicidio que actualmente se encuentra impune, y no por falta de pruebas sino porque simplemente quiso dejarse la investigación de su asesinato en una sola dirección, Carlos Castaño líder de las AUC actor intelectual del asesinato.

En la producción se muestra varias veces las imágenes de una motocicleta blanca de alto cilindraje que tiene como intención comunicativa hacer ver éste detalle como dato clave dentro de la investigación. Que más tarde se convierte en el asunto desacertado del asesinato de Garzón; cuando María Amparo (testigo del DAS) aseguraba haber visto todo lo ocurrido el día del asesinato. Precisando la descripción de quienes conducían la motocicleta, pero su testimonio señalaba demasiadas incoherencias.

Morris no sólo recordó el testimonio de María Amparo. Fue mucho más allá porque reveló que lo afirmado era imposible. “desde un cuarto piso y en la posición diagonal que estaba no era posible ver todo lo que ella vio”

Más adelante lo reafirma, con las declaraciones del abogado y con imágenes de la audiencia de un nuevo testimonio en donde se desmiente lo dicho por María Amparo y se descubre nuevos por menores.

Lo destacable en el trabajo periodístico de Morris es que en ningún momento precisa o llega a una conclusión dentro de la investigación. Son las misma fuentes las que hablan por si solas y llevan el curso del caso. Por lo tanto no hay sesgo en la información.

El Caso de Jaime Garzón, logró hacer ver a este periodista y humorista como un puente de verdad para muchos y un obstáculo político para pocos. Él sabía que iba a morir y vivió durante una semana la zozobra de saberlo. Murió en su oficio y por su oficio.

Ahora, Hollan Morris invita a iniciar un proceso de conciliación y verdad evitando a toda costa que magnicidios como estos queden impunes y al olvido de la memoria muchos.