



Para algunas personas no es necesario mirar para poder aprender. Y me refiero a todos aquellos que carecen de visión. La ceguera es una discapacidad a la que se enfrentan más de 500 millones de invidentes en el mundo. Es que definitivamente como dice Mario Bellatin Nunca se ve tanto, como cuando no se puede ver.
Actualmente, en países como México las Instituciones sociales y públicas al servicio de la comunidad en temáticas concernientes a cultura y arte; no se encuentran capacitadas, contextualizas y mucho menos sensibilizadas para cubrir la demanda primordial en el goce de los bienes y servicios culturales por parte de los invidentes.
Jade Ramírez y Gloria Pérez, son dos periodistas mexicanas que quisieron visibilizar una de las problemáticas que afecta a una mayoría, que al mismo tiempo hace parte de una minoría.



¡Limpiador de alcantarilla! quizá este sea una de los oficios que muchos de nosotros no quisiéramos tener, pero para aquellos que no tienen mucho para escoger, es sin duda una muy buena opción, a pesar de los riesgos que la hostigan y en donde la única condición es olvidarse de que se tiene estómago.
Como siempre, estamos acostumbrados a que no lo hagan todo, y me refiere a todo, cuando de limpiar se trata y es más, sí la limpieza de la que estoy hablando, es nada menos que la de los alcantarillados o como me gustaría bautizarlos, el intestino grueso de la urbe citadina.
La periodista y presentadora de noticias del Canal Caracol, Silvia Corzo, recibió una mención especial de los premios nacionales de periodismo Simón Bolívar en el año 2007, con la crónica “En los zapatos de un limpiador de alcantarilla” en donde se destaca su excelente trabajo periodístico y audiovisual.
Silvia Corzo se puso los zapatos de los limpiadores de alcantarillas, o como otros prefieren llamarles, hombres topo. Se interno en los ductos profundos de la pestilencia y mostró a detalle la realidad del otro mundo, o más bien del bajo mundo; lugar donde un ciudadano del común no se atrevería, para nada, a conocer por voluntad propia.

Lo que muchos de nosotros ignoramos es que este trabajo es tan digno como cualquier otro, sin embargo para prevenir cualquier tipo de peligro el área de Seguridad Industrial del Acueducto ordena vacunarse contra la fiebre tifoidea, la hepatitis A y B y la influenza a todos los funcionarios que desempeñan esta labor, que por cierto es uno de los cargos de menor rango en la empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, por si allá bajo se les pega una de las tantas plagas, que es común en el bajo mundo.
Actualmente en Bogotá se producen a diario al rededor de 8000 toneladas de residuos, según datos revelados por ENDA (Medio Ambiente y Desarrollo del Tercer Mundo. Bogotá).
Y entonces mi pregunta es, ¿de qué manera se manejan tal cantidad de residuos? Pues sí, buena parte de ellos tendrán un adecuado manejo, pero de lo que sí estoy segura es que varios de esos residuos van a parar al lugar más inesperado, pero menos conveniente: los alcantarillados.
Para muchas personas idóneas en el tema, este no es más que el eterno problema del mal uso de residuos sólidos; el cual está directamente asociado con la pobreza. Es decir, que los de norte de la ciudad, nada que ver con estos altos índices de residuos que diario se producen…
Ya para finalizar, quisiera invitar a que hagamos uso adecuado de los residuos de nuestro hogar, evitando al máximo arrojarlos a sifones o a cualquier otra clase ducto, y que después de todo van a parar al mismo lugar: el alcantarillado. O en caso contrario a que, por lo menos, no hagamos alusión a lo que Silvia Corzo afirma con desconcierto en una de sus frases “¡que poca conciencia y que ganas de no permitirles hacer su trabajo!”, y sí, ella se refiere a los limpiadores de alcantarillas.
Este triste escenario ha sido divulgado por los medios de comunicación, no sólo con el afán de buscar beneficios con la primicia de una noticia. Pienso que más allá de la chiva noticiosa el deber de los medios es conciliar o mediar entre el Estado y la sociedad. Y es precisamente, bajo este principio que se muestra la realidad de regiones como el Chocó, golpeadas por el cinturón de la pobreza y lamentablemente olvidadas por la falta de Estado.
La realidad chocoana se evidencia en los bajos índices de calidad de vida, en donde hasta el 2005, de cuerdo al DANE el 78.54% es el porcentaje de población bajo línea de pobreza y 79.05 % hace referencia a la población con necesidades básicas insatisfechas.
Pero ¿cuáles son esas necesidades básicas insatisfechas y en qué situaciones se revelan los altos índices de pobreza?
Pues bien, Jorge Enríquez Rojas, enviado especial de El País de Cali. Nos cuenta la triste realidad del Chocó en su trabajo periodístico: “En las entrañas del Chocó”. Trabajo que fue galardonado por los premios Simón Bolívar en la modalidad Beca para prensa escrita.
En cada uno de las cuatro publicaciones Enríquez Rojas, narra desde la cotidianidad y la idiosincrasia de sus habitantes hasta como un oficio artesanal que se ha practicado por años: la del barequero, está ocasionando en la población problemas de insalubridad por las aguas que provienen del río Atrato y del río San Juan; situación que ha generado a su vez enfermedades de tipo digestivo y genital en sus pobladores.
Este trabajo periodístico permite ver al Chocó como esa tierra que no se ha dejado vencer, a pesar de las dificultades que con los días empeora. El Chocó es uno de los pocos departamentos que goza de biodiversidad en cuanto a flora y fauna y conserva aún, el deseo firme de soñar y salir adelante, a través de la formación educativa.
“La idiosincrasia de sus habitantes parece una tragedia atravesada por el relajo, la política y la resignación”. Es una de las premisas que menciona Jorge Enríquez Rojas y argumenta con las descripciones minuciosas que le hace a cada uno de los contextos en los que sobreviven los chocoanos. Por ejemplo, la navegación por las aguas del río Atrato y la dura travesía que hacen los humildes pescadores para poder llevar algo de pan a sus hogares.
Sin embargo, esto no es todo lo que se llega a saber del Chocó gracias a la inmersión y la capacidad de discernimiento que tiene el periodista a la hora de sumergirse en entrañas de este departamento.
Lo curioso es que los pujantes antioqueños no dejan de ser protagonistas, ni siquiera en regiones como esta. Pareciese que su empeño está en enraizarse y colonizar espacios con su afán de esteriotipar culturas o quizá peor, mutar la idiosincrasia de una región que a pesar de los infortunios sigue viva, en medio de tanta pobreza.
Pero, no todas las noticias son desalentadoras, porque en nuestro a país a pesar de la “aparente” falta de Estado”. Instituciones como el Concejo para la Productividad y la Competitividad regional Chocó, respaldado por el Departamento de Planeación Nacional, elaboró la Agenda Interna para la Productividad y la Competitividad regional Chocó en donde se afirma “el Chocó necesita con urgencia políticas y estrategias de desarrollo económico que tenga en cuenta las peculiares condiciones geográficas y socioculturales de la región.”
De acuerdo a esta Agenda se prevé que para el 2029 el Chocó tenga una visión de competitividad en donde este departamento sea el primero a nivel nacional en cuanto al “manejo y al aprovechamiento sostenible de los recursos naturales y culturales, gracias a la aplicación de la ciencia y de las tecnologías apropiadas, logrando así mejoras en las condiciones socioeconómicas de sus pobladores”
Este blog fue creado para que ustedes me conozcan y a través de mis escritos sepan lo mucho que apasiona ésta profesión.¡Comunicación Social y Periodismo! Aquí encontraras muchos escritos,con variedad de temas, que quiero compartirlos con ustedes. ¡Espero tus comentarios! BESOS...