jueves, 30 de julio de 2009

PERIODISMO DE OPINIÓN

Cuestión de ideología


Los intentos por mejorar las relaciones diplomáticas entre Colombia y Venezuela han sido un completo fracaso; hasta ahora lo único que se ha hecho es alimentar la antipatía entre dos naciones que hasta mediados del siglo XIX hacían parte de la Gran Colombia. Sin embargo, lo que no entienden algunos mandatarios es que los países latinoamericanos hoy en día son autónomos y soberanos.


Hasta hace unas semanas todo indicaba que las relaciones entre Colombia y Venezuela al fin iban marchando bien, pero como dicen por ahí `ojos vemos corazones no sabemos`. Pues sí, nuestro país como por arte de magia está nuevamente en el ojo del huracán Venezolano.


Foto tomada de www.urgente24.com

Todo comenzó con la decisión que tomó Colombia al aceptar la ayuda militar estadounidense y se empeoró aún mas, con la acusación que hizo el Gobierno colombiano a Venezuela por la procedencia de los cinco lanzacohetes que se encontraron en poder de las FARC y que de acuerdo a las investigaciones procedían de Suecia para Venezuela. A partir de estos hechos la retaliación del vecino país no ha parado y lo peor del caso, es que no se sabe cuando terminará.

Más allá de ser un problema de violación de soberanía y el hecho de que Venezuela se sienta amenazada por la resiente decisión de Álvaro Uribe de acceder a la cooperación militar de los Estados Unidos, para combatir el narcotráfico, a través de la instalación de cinco bases militares; la verdadera razón de toda esta crisis es la disparidad ideológica que desde siempre ha existido entre Uribe y Chávez, y que lamentablemente se ha tornado a intereses políticos personales.

Por un lado, el temor que siente Chávez por la cercanía del imperio `yanqui`, como él lo llama, en su país y la supuesta amenaza a la Revolución Bolivariana que tiene en marcha. Y en el otro polo Uribe, que sigue empeñado en sacar adelante la `Seguridad democrática`, que tanto daño ha desatado, en donde el blanco es la deserción guerrillera.

Los dos mandatarios deberían liberarse de una vez por todas de los prejuicios personales que rodean su relación diplomática y más bien deberían concentrarse en mejorar y velar por el bienestar de sus conciudadanos.

Ya es hora de que el presidente Chávez deje a un lado la pasión y el patriotismo, pero sobre todo deje de estar observando sigilosamente cada movimiento de Colombia. Somos un país soberano y autónomo y no es necesario el visto bueno, en las decisiones que tome el país.

Además, es necesario que Hugo Chávez, entienda que la represaría que ha impartido en contra de las empresas colombianas sólo acarreara consecuencias al desarrollo de la economía bilateral, en donde los más perjudicados terminarán siendo compradores y vendedores de ambos países.

Definitivamente no es buena idea mezclar lo ideológico con lo económico, porque el resultado podría terminar incubando un gran conflicto o lo que es peor incitaría el comienzo de una guerra entre países hermanos. El llamado es a la cordura y a la diplomacia.

Escuchar audio de la columna en el siguiente vínculo MY PDCAST

http://otrasvoces.mypodcast.com/2009/09/CUESTIN_DE_IDEOLOGA-235517.html

2 comentarios:

Julipacar dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
AnItA dijo...

haces un llamado a la diplomacia y gordura de ambos presidentes sin embargo siento que te falta un poco de fluides en tus puntos de vista, dale un poquito de malicia al escrito pero igual lo siges haciendo muy bien.