Juan Marcelino Unigarro Ordóñez
A veinte minutos de la Gobernación de Nariño, en el barrio San Martín, un sector al sur occidente de Pasto, reposa la casa de Juan Marcelino Unigarro Ordóñez, un hombre que a sus 43 años es periodista, abogado y político exitoso con convicción liberal.
Dentro de su casa se puede percibir cierto silencio que sólo se transforma y toma voz en el momento en que aparece él. Y es en ese instante donde estira su brazo y con un fuerte apretón de manos y un beso cordial en la mejilla, me saluda e inaugura esa biosfera que por minutos se sentía sola y tímida, pero que ahora se ve transformada en cordialidad, disposición y trayectoria.
Juan Marcelino Unigarro Ordóñez nació en un hogar humilde en Alban-Nariño, padre de dos hijas: Adriana Marcela de 20 años y María Camila de 9 años, el segundo de cinco hermanos, hijo de dos sencillos campesinos, como él los describe, Parmenedis Unigarro y Teresita de Jesús Ordóñez
En su rol como padre soltero se considera un hombre cariñoso, responsable y respetuoso con sus hijas. “No soy como de mucha tutelitas, sino que genero respeto”. No fuma, le gusta bailar y hacer mucho deporte. Todos los domingos sale con su bicicleta a recorrer unos cuantos kilómetros “soy ciclista, me gusta mucho el deporte”. Además, de ser padre, disfruta de su nueva faceta como abuelo, Juan Carlos Chávez su nieto de tres años “es una experiencia bonita y todavía sigo aprendiendo”
“Mi mamá una mujer humilde de Alban, que para felicidad de todos aún vive en mi casa; y mi padre un campesino del municipio del Contadero, que falleció el 21 de junio de 2001 a sus 72 años, debido a un cáncer en la sangre”
De su padre recuerda muchas cosas porque para él, Parmenedis Unigarro, fue el consejero político por excelencia ”Todos lo días nos recalcaba que hay que estudiar, que el estudio es la mejor herencia que un padre le puede dejar a un hijo, que el estudio es la mejor inversión que puede hacer uno mismo y que una persona educada jamás será pobre. – Yo pienso que lo que no se tenia en bienes en ese momento, se tenía en consejos y orientaciones permanentes –”
Debido a que sus condiciones económicas no eran las mejores, empezó a trabajar desde los 11 años; por eso desde que fue muy pequeño aprendió varios oficios: fue albañil, aprendió a ser balones en cuero, aprendió a tallar, y finalmente aprendió la zapatería, oficio que ejerció hasta sus treinta años y que se lo debe a Luis Salazar su gestor y maestro. Un hombre que vivía al lado de su casa y que gracias a su enseñanza, aprendió a desempeñarse admirablemente en la zapatería.
Antes de que iniciara su trayectoria política Marcelino ya había hecho estudios de locución a distancia en la Academia Arco, los cuales termino a la edad de 23 años; tiempo durante el cual incursiono por los medios radiales.
Marcelino recuerda con cierta jocosidad la anécdota que vivió hace algunos años terminando sus estudios de locución. Anécdota que se convirtió después en la puerta de entrada a los medios radiales en Pasto. “recuerdo que para esa época, el matadero de ganado quedaba en el mercado de Potrerillo y mi papá, que en ese entonces vivía, me dijo que el ganado se había venido a la calle 12G de mi barrio y fue así como me comunique a RCN para dar la queja”. En ese entonces Mario Sánchez Jiménez era el director de RCN, a quien le gusto el informe presentado por Marcelino y fue el mismo el que le ofreció trabajo de periodista en RCN.
Y sí, fue éste el inicio de su carrera periodística en la radio, que duro siete años; durante los cuales trabajo en programas radiales para Jaime Rengifo Dávila “Buenos días como amaneció”; pero también incursionó en la parte deportiva para Julio César Martínez en Radio Viva y finalmente en Todelar, en donde trabajó haciendo la voz comercial.
Durante la entrevista apareció el nombre de Wistón Viracacha Pava, que para Marcelino, no es sólo el hombre que conoció años atrás en el Noticiero del Sur. “Wistón es la persona que me hace incursionar en la vida política y quien me dijo además que para hacer política no se necesitaba de recursos económicos, sino de carisma, permitir que la gente lo conozca y ser uno mismo generador de ideas”
“Nunca se me paso por la mente ser político porque yo miraba que la política se hacia con plata”. Marcelino era un hombre que desde niño se había caracterizado por ser un servidor e incluso desde que estaba en la escuela, era el que más hablaba, animaba eventos y casi siempre era el representante de su curso. Ya cuando era joven ejerció el liderazgo comunitario en su barrio de toda la vida, donde ya vive 36 años, San Martín; donde inició procesos interesantes, como la pavimentación de sus calles. Y fue a través de esta labor y de su desempeño como periodista comunitario que fue ganando reconocimiento y fama.
Entre lo que logró gestionar gracias a su ejercicio como periodista comunitario captador de noticias de barrio, fue el reconocimiento del sector del Polvorín, que sólo hasta su gestión, se supo que existía. “… en ese barrio vivían unas 30 familias que sobrevivían gracias al reciclaje y que gracias a mi denuncia el doctor Navarro Wolf, alcalde en ese entonces reubicó a esas familias”
Entre uno y otro recuerdo, Unigarro trae a tela de conversación lo que su padre le había transmitido en una de sus pláticas.” Mi padre siempre decía que la política se hace con tres cosas: con plata, con poder y con lengua”
“Pues yo entendí que se podía hacer política con esa tercer herramienta que era la palabra y eso es precisamente lo que siempre me ha caracterizado y fue allí donde se descubrió un político”
¿Por qué dejó de ejercer el periodismo y se dedicó a la vida política?
– Dejé de ejercer el periodismo por ética, se que tuve una época importante, yo me convertí por siete años en la “voz de los que no tienen voz” además, si antes yo buscaba la noticia, ahora tengo que generarla –
¿Qué es la política para usted?
– La política es el arte de poner a pensar a la gente. Recuerdo mucho lo que decía mi papá. Él sabía mucho de política, me enseño que la política se hace con la palabra y se aleja de los intereses particulares, para defender los intereses del pueblo –.
Luego de tres periodos exitosos al concejo de Pasto desde 1998 hasta el 2006 Juan Marcelino experimentó por primera vez el abandono de su partido político (Partido Liberal Colombiano) cuando le negaron el aval para la candidatura a la alcaldía de Pasto.
Sin embargo, esto no fue motivo para que él dejara de participar en las elecciones de 2006. “En ese momento tenia posibilidades o lanzarme al concejo que volvía a salir sin ningún problema, pero dije ¡No! –Voy a arriesgarme, uno tiene que ser una persona de riesgo y de retos– .Y fue así como Juan Marcelino decidió lanzarse a la Asamblea, logrando en tan sólo un mes 7030 votos.
“Hoy no estoy dentro de la política no porque haya perdido sino porque los dirigentes de mi partido me negaron la posibilidad de que fuera candidato a la alcaldía de Pasto, ellos no lograron incidir ante la Dirección Nacional y me negaron el aval”
Para Marcelino el guarismo obtenido fue muy bueno, a pesar de los contratiempos y me refiero a los tres meses perdidos, que como dice él “tres meses en el ejercicio político es mucho tiempo, que si yo hubiera hecho los cuatro meses salía perfectamente a la Asamblea”.
“Estas no son disculpas, es sólo que las cosas no salieron como esperaba, pero a pesar de todo seguimos aquí trabajando”
¿Si no es político en ejercicio, ni ejerce el periodismo a qué se dedica en este momento?
– Yo sigo en este momento haciendo comunicación de alguna manera, porque soy moderador de los Cabildos Indígenas del Doctor Navarro Wolf. – Yo soy el del micrófono, yo hago la presentación, hablo y generó opinión –
Marcelino Unigarro es Asesor Jurídico de Desarrollo Comunitario, Copresidente del Directorio Municipal Liberal de Pasto y moderador de los Cabildos Indígenas.
Pero sus ocupaciones no terminan en este punto. Ha sido tanto el compromiso con la comunidad que dentro de su itinerario también dicta charlas de capacitación a las juntas de Acción comunal, basadas en tres temáticas: legislación comunitaria, liderazgo comunitario y actitud positiva aplicada al liderazgo.
Para Marcelino los niños desde muy pequeños deben tener sueños, deben tener claro qué es lo que van a ser cuando sean grandes. “una persona que no tiene claro donde va, simplemente será un candidato para el montón. El éxito en la vida es esquivo y por eso yo soy un convencido que los niños desde pequeñitos deben saber que es lo quieren en realidad”. Y esto precisamente es lo que el trabaja en los talleres seminarios para niños.
Todas estas charlas son totalmente gratuitas y pensadas para la comunidad, “hasta el momento han tenido gran acogida en los barrios, corregimientos y veredas visitadas en Nariño”
Para este gran hombre el camino hacia el éxito debe estar acompañado de una actitud positiva, por eso confiesa que le gusta mucho leer textos acerca de esta temática. Entre sus libros favoritos está “La culpa es de la vaca” de Jaime Lopera; “Secretos para triunfar” del padre Eliécer Sálesman.
“Todo lo que tenga que ver con actitud positiva me lo devoro. Es más yo publico un folleto que se llama “10 minutos de actitud positiva” y ya vamos en la séptima edición”.
¿Piensa lanzarse en el 2010 a las próximas elecciones?
Claro, que me gustaría y quiero lanzarme. Me considero un político exitoso.
Este personaje ejemplar ha llevado su profesión mucha más allá de un desempeño laboral, su profesión ha estado proyectada hacia el servicio social y tal como lo afirmó su padre en algunas de sus conversaciones “el poder se hace con lengua, porque la palabra debe ser para convencer y la política para servir al pueblo”
Dentro de su casa se puede percibir cierto silencio que sólo se transforma y toma voz en el momento en que aparece él. Y es en ese instante donde estira su brazo y con un fuerte apretón de manos y un beso cordial en la mejilla, me saluda e inaugura esa biosfera que por minutos se sentía sola y tímida, pero que ahora se ve transformada en cordialidad, disposición y trayectoria.
Juan Marcelino Unigarro Ordóñez nació en un hogar humilde en Alban-Nariño, padre de dos hijas: Adriana Marcela de 20 años y María Camila de 9 años, el segundo de cinco hermanos, hijo de dos sencillos campesinos, como él los describe, Parmenedis Unigarro y Teresita de Jesús Ordóñez
En su rol como padre soltero se considera un hombre cariñoso, responsable y respetuoso con sus hijas. “No soy como de mucha tutelitas, sino que genero respeto”. No fuma, le gusta bailar y hacer mucho deporte. Todos los domingos sale con su bicicleta a recorrer unos cuantos kilómetros “soy ciclista, me gusta mucho el deporte”. Además, de ser padre, disfruta de su nueva faceta como abuelo, Juan Carlos Chávez su nieto de tres años “es una experiencia bonita y todavía sigo aprendiendo”
“Mi mamá una mujer humilde de Alban, que para felicidad de todos aún vive en mi casa; y mi padre un campesino del municipio del Contadero, que falleció el 21 de junio de 2001 a sus 72 años, debido a un cáncer en la sangre”
De su padre recuerda muchas cosas porque para él, Parmenedis Unigarro, fue el consejero político por excelencia ”Todos lo días nos recalcaba que hay que estudiar, que el estudio es la mejor herencia que un padre le puede dejar a un hijo, que el estudio es la mejor inversión que puede hacer uno mismo y que una persona educada jamás será pobre. – Yo pienso que lo que no se tenia en bienes en ese momento, se tenía en consejos y orientaciones permanentes –”
Debido a que sus condiciones económicas no eran las mejores, empezó a trabajar desde los 11 años; por eso desde que fue muy pequeño aprendió varios oficios: fue albañil, aprendió a ser balones en cuero, aprendió a tallar, y finalmente aprendió la zapatería, oficio que ejerció hasta sus treinta años y que se lo debe a Luis Salazar su gestor y maestro. Un hombre que vivía al lado de su casa y que gracias a su enseñanza, aprendió a desempeñarse admirablemente en la zapatería.
Antes de que iniciara su trayectoria política Marcelino ya había hecho estudios de locución a distancia en la Academia Arco, los cuales termino a la edad de 23 años; tiempo durante el cual incursiono por los medios radiales.
Marcelino recuerda con cierta jocosidad la anécdota que vivió hace algunos años terminando sus estudios de locución. Anécdota que se convirtió después en la puerta de entrada a los medios radiales en Pasto. “recuerdo que para esa época, el matadero de ganado quedaba en el mercado de Potrerillo y mi papá, que en ese entonces vivía, me dijo que el ganado se había venido a la calle 12G de mi barrio y fue así como me comunique a RCN para dar la queja”. En ese entonces Mario Sánchez Jiménez era el director de RCN, a quien le gusto el informe presentado por Marcelino y fue el mismo el que le ofreció trabajo de periodista en RCN.
Y sí, fue éste el inicio de su carrera periodística en la radio, que duro siete años; durante los cuales trabajo en programas radiales para Jaime Rengifo Dávila “Buenos días como amaneció”; pero también incursionó en la parte deportiva para Julio César Martínez en Radio Viva y finalmente en Todelar, en donde trabajó haciendo la voz comercial.
Durante la entrevista apareció el nombre de Wistón Viracacha Pava, que para Marcelino, no es sólo el hombre que conoció años atrás en el Noticiero del Sur. “Wistón es la persona que me hace incursionar en la vida política y quien me dijo además que para hacer política no se necesitaba de recursos económicos, sino de carisma, permitir que la gente lo conozca y ser uno mismo generador de ideas”
“Nunca se me paso por la mente ser político porque yo miraba que la política se hacia con plata”. Marcelino era un hombre que desde niño se había caracterizado por ser un servidor e incluso desde que estaba en la escuela, era el que más hablaba, animaba eventos y casi siempre era el representante de su curso. Ya cuando era joven ejerció el liderazgo comunitario en su barrio de toda la vida, donde ya vive 36 años, San Martín; donde inició procesos interesantes, como la pavimentación de sus calles. Y fue a través de esta labor y de su desempeño como periodista comunitario que fue ganando reconocimiento y fama.
Entre lo que logró gestionar gracias a su ejercicio como periodista comunitario captador de noticias de barrio, fue el reconocimiento del sector del Polvorín, que sólo hasta su gestión, se supo que existía. “… en ese barrio vivían unas 30 familias que sobrevivían gracias al reciclaje y que gracias a mi denuncia el doctor Navarro Wolf, alcalde en ese entonces reubicó a esas familias”
Entre uno y otro recuerdo, Unigarro trae a tela de conversación lo que su padre le había transmitido en una de sus pláticas.” Mi padre siempre decía que la política se hace con tres cosas: con plata, con poder y con lengua”
“Pues yo entendí que se podía hacer política con esa tercer herramienta que era la palabra y eso es precisamente lo que siempre me ha caracterizado y fue allí donde se descubrió un político”
¿Por qué dejó de ejercer el periodismo y se dedicó a la vida política?
– Dejé de ejercer el periodismo por ética, se que tuve una época importante, yo me convertí por siete años en la “voz de los que no tienen voz” además, si antes yo buscaba la noticia, ahora tengo que generarla –
¿Qué es la política para usted?
– La política es el arte de poner a pensar a la gente. Recuerdo mucho lo que decía mi papá. Él sabía mucho de política, me enseño que la política se hace con la palabra y se aleja de los intereses particulares, para defender los intereses del pueblo –.
Luego de tres periodos exitosos al concejo de Pasto desde 1998 hasta el 2006 Juan Marcelino experimentó por primera vez el abandono de su partido político (Partido Liberal Colombiano) cuando le negaron el aval para la candidatura a la alcaldía de Pasto.
Sin embargo, esto no fue motivo para que él dejara de participar en las elecciones de 2006. “En ese momento tenia posibilidades o lanzarme al concejo que volvía a salir sin ningún problema, pero dije ¡No! –Voy a arriesgarme, uno tiene que ser una persona de riesgo y de retos– .Y fue así como Juan Marcelino decidió lanzarse a la Asamblea, logrando en tan sólo un mes 7030 votos.
“Hoy no estoy dentro de la política no porque haya perdido sino porque los dirigentes de mi partido me negaron la posibilidad de que fuera candidato a la alcaldía de Pasto, ellos no lograron incidir ante la Dirección Nacional y me negaron el aval”
Para Marcelino el guarismo obtenido fue muy bueno, a pesar de los contratiempos y me refiero a los tres meses perdidos, que como dice él “tres meses en el ejercicio político es mucho tiempo, que si yo hubiera hecho los cuatro meses salía perfectamente a la Asamblea”.
“Estas no son disculpas, es sólo que las cosas no salieron como esperaba, pero a pesar de todo seguimos aquí trabajando”
¿Si no es político en ejercicio, ni ejerce el periodismo a qué se dedica en este momento?
– Yo sigo en este momento haciendo comunicación de alguna manera, porque soy moderador de los Cabildos Indígenas del Doctor Navarro Wolf. – Yo soy el del micrófono, yo hago la presentación, hablo y generó opinión –
Marcelino Unigarro es Asesor Jurídico de Desarrollo Comunitario, Copresidente del Directorio Municipal Liberal de Pasto y moderador de los Cabildos Indígenas.
Pero sus ocupaciones no terminan en este punto. Ha sido tanto el compromiso con la comunidad que dentro de su itinerario también dicta charlas de capacitación a las juntas de Acción comunal, basadas en tres temáticas: legislación comunitaria, liderazgo comunitario y actitud positiva aplicada al liderazgo.
Para Marcelino los niños desde muy pequeños deben tener sueños, deben tener claro qué es lo que van a ser cuando sean grandes. “una persona que no tiene claro donde va, simplemente será un candidato para el montón. El éxito en la vida es esquivo y por eso yo soy un convencido que los niños desde pequeñitos deben saber que es lo quieren en realidad”. Y esto precisamente es lo que el trabaja en los talleres seminarios para niños.
Todas estas charlas son totalmente gratuitas y pensadas para la comunidad, “hasta el momento han tenido gran acogida en los barrios, corregimientos y veredas visitadas en Nariño”
Para este gran hombre el camino hacia el éxito debe estar acompañado de una actitud positiva, por eso confiesa que le gusta mucho leer textos acerca de esta temática. Entre sus libros favoritos está “La culpa es de la vaca” de Jaime Lopera; “Secretos para triunfar” del padre Eliécer Sálesman.
“Todo lo que tenga que ver con actitud positiva me lo devoro. Es más yo publico un folleto que se llama “10 minutos de actitud positiva” y ya vamos en la séptima edición”.
¿Piensa lanzarse en el 2010 a las próximas elecciones?
Claro, que me gustaría y quiero lanzarme. Me considero un político exitoso.
Este personaje ejemplar ha llevado su profesión mucha más allá de un desempeño laboral, su profesión ha estado proyectada hacia el servicio social y tal como lo afirmó su padre en algunas de sus conversaciones “el poder se hace con lengua, porque la palabra debe ser para convencer y la política para servir al pueblo”

No hay comentarios:
Publicar un comentario